23 marzo 2013

Esa loca Idea...

Aquella mañana desperté con aquella loca idea de nuevo en mi cabeza. Aún estaba acostada en la cama y allí, con los ojos abiertos mirando al techo pensé, entre otras cosas, porqué no arriesgarme y poner en marcha de una vez por todas ese pensamiento que me recorría por la cabeza días y noches, a veces hasta sin dejarme dormir.

Contemplé a mi alrededor un instante para saber si estaba sola en mi habitación. Escuché detenidamente el silencio que me aseguraba no solo que mi hermana no estaba allí, sino también que en la casa solo estaba yo. Entonces me levanté y busqué entre mis cosas mi diario, donde anotaba, años anteriores, cosas pasadas de mi vida y ahora solo era un cuaderno para escribir ideas. Ahí, en esas ásperas hojas, en esos renglones, en ese cuaderno viejo, ahí escribiría esa loca idea que tanto me aturdía para empezar a transformarla en más que una simple idea alocada, sino en aquello que no solo cambiaría mi vida, sino quizás, la vida de toda mi familia.

Continuará...